Capítulo #45 (Anton, sweet Anton)
La buscó en la tienda de
música, en el parque, en la heladería que le gusta ir, incluso con Joan pero no
pudo encontrarla en ninguna parte. Hasta que dándose por vencido con llamarla
porque tenía su celular apagado, decidió irse a su casa a comer y a quitarse la
ropa que traía. Cuando pasó junto a mi casa pensó en llegar y preguntarme si
había escuchado de mi hermana pero hubo algo que lo hizo detenerse justo una
cuadra antes de llegar. Parqueado frente a mi casa estaba el carro en el que
Liam había visto a Frida el otro día, con el tal Chris. Lo peor es que ahora Frida
no estaba sola con el tal Chris, sino que había otro tipo sentado en el asiento
del piloto. Chris estaba en la parte trasera y Frida en el asiento del
copiloto. Liam se detuvo y entró al patio de una de las casas de mis vecinos
para que Frida no lo viera pasar. No fue la mejor idea que tuvo ya que muchas
de las casas de nuestro vecindario pertenecen a personas con mucho dinero y por
lo tanto tienen cámaras de vigilancia (la nuestra solo tiene una frente a la
entrada de la casa y en la esquina, mirando hacia el callejón. Es por eso que
Noel y Liam siempre logran entrar como si nada por la parte de atrás).
Obviamente cuando Liam brincó la cerca un guardia lo miró e inmediatamente fue
a preguntarle qué demonios hacía.
-¿No tienes mucha vergüenza
verdad? Robando a plena luz del día… y además tan joven. ¿No tienes padres que
te cuiden o qué? – Lo regañó el guardia, aunque más que enojado el guardia
parecía decepcionado. A Liam no le cayó nada bien el tono que usó y sobre todo
lo que le dijo, y se iba encargar de que
el guardia se enterara.
-Mira obeso, yo no tengo por
qué responderte nada. Y para que lo sepas no vengo a robar, yo vivo más
adelante en esta misma calle solo que… estábamos jugando futbol y alguien
aventó el balón y creí que había caído en esta casa. Es por eso que entré asi.
No sabía que aquí vivian agentes de la CIA como para tener tantas cámaras de
seguridad y tantos guardias… muy sobrepasados de peso debo agregar – Contestó
Liam con el tono más burlón que pudo manejar bajo el coraje que tenía. El
guardia esta vez sí se enojó mucho y agarró a Liam del cuello mientras lo
llevaba a la entrada del patio delantero.
-Pues yo no vi ninguna
pelota caer en este patio asi que te puedes ir a brincar bardas a otras casas,
¡VAGO! - le gritó el guardia mientras lo
dejaba casi caer de boca en la acera frente a la casa de nuestros vecinos.
Para desgracia de Liam, Frida y sus amigos se habían bajado del coche para despedirse de ella solo unos minutos antes de que el guardia aventara a Liam a la calle de esa forma, asi que lo vieron todo.
Para desgracia de Liam, Frida y sus amigos se habían bajado del coche para despedirse de ella solo unos minutos antes de que el guardia aventara a Liam a la calle de esa forma, asi que lo vieron todo.
Frida corrió hacia Liam para
preguntarle si estaba bien y qué demonios hacía en esa casa pero Liam ya
había tenido mucho por ese día y decidió dejar salir todo su enojo, vergüenza y
frustración en Frida.
-Bueno, ¡¿a ti que Frida?! –
Le gritó enfurecido mientras que se levantaba y se sacudía los pantalones – No
eres nada mío asi que no te metas en mis asuntos. Y si le dices una palabra de
esto a Noel, te olvidas de mí ¿entendiste? – Fue lo último que gritó antes de
darse la vuelta y comenzar a caminar hacia su casa. Frida se quedó ahí, frente
a la casa de nuestros vecinos con la boca abierta tratando de entender qué
demonios había pasado.
-Pero…pero.. – Decía Frida
una y otra vez hasta que sus amigos, de los cuales Frida no se acordaba, se
acercaron a preguntarle que había sido
todo ese show.
- No sabía que Liam ahora se
dedicaba a robar casas Frida… - Comentó Chris mientras la miraba sorprendido.
- ¡Claro que no hace eso
Chris! Es obvio que fue un mal entendido… aun no sé por qué pero estoy segura
que fue eso nada más – Le contestó Frida algo irritada también. Está bien que
Liam le haya hablado como todo un idiota pero ella lo conocía y sabía que Liam
nunca se rebajaría a robar casas. Y si lo hiciera, no sería tan tonto como para
robar a plena luz del día o en su propio vecindario.
-¿entonces por qué el
guardia lo aventó de esa manera a la calle Frida? – Preguntó con curiosidad el
otro chico que venía con Frida y Chris.
-Tampoco lo sé
Anton, ¿no viste cómo se puso cuando le hablé?
- Si… pensé que era tu
amigo.
-… Lo es. – respondió Frida
pensativa.
- Bueno bueno, no te pongas
triste Fri, si dices que él es tu amigo tal vez cuando se le pase el enojo te
llamé y te cuente qué le pasó. ¿No crees? – dijo Anton mientras tomaba su mano
y le sonreía tiernamente. Esa era una de las cosas que Frida mas odiaba sobre
él, esa sonrisa hacía que sus rodillas temblaran un poco, pero no podía dejar
que nadie se diera cuenta, aún no sabía bien cómo se sentía sobre el chico. Que
sus rodillas temblaran un poco al ver sus labios y sus ojos no significaba
nada… o eso era lo que ella se decía.
- amm si claro pero ya me
tengo que ir – dijo Frida soltando su mano y dirigiéndose a nuestra casa.
- ¿Mañana terminaremos el
proyecto? – preguntó Chris recargado en la puerta de la casa.
- Sí Ya quiero
terminarlo, odio la química.
- Yo también pero ya qué. Cuando sea famoso y me case con una estrella
de cine voy a hacer una petición a las naciones unidas que pida eliminar la
química de las materias para enseñar en las escuelas – dijo Chris en un tono
muy serio. Anton y Frida se soltaron a reír como locos mientras que Chris los
miraba ofendido. Después de que Frida se despidió de ellos entro a la casa y
nos encontró a Jane y a mi casi a punto de salir.

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