Capítulo #44 (Jane)
Ahí estaba Jane, frente a mi
puerta al fin después de tantos años. Se veía exactamente igual de su cara pero
su forma de vestir era muy diferente y además se había desarrollado mucho.
Ahora era mucho más alta que yo, o no se si eran los tacones de 12 cm. que
traía puestos. Como sea, eso no me detuvo para saltar sobre ella mientras
gritaba “¡JANE!”. La cara que puso Jane mientras yo gritaba fue invaluable, no
se esperaba una bienvenida tan eufórica. Despues de que se le pasó el susto de
mi grito, ella también me abrazó igual de fuerte.
separarnos, pude ver que
en realidad, Jane se veía muy diferente. Se notaba que al lugar donde se
mudaron era de mucha más categoría que esté. Ella llevaba puesta ropa de
diseñador, de esas que ni siquiera están en las tiendas y solo las puedes ver
en las pasarelas de Nueva York. Cuando éramos vecinas ni siquiera le gustaba
ver los catálogos de ropa, mucho menos una pasarela. A la Jane que yo
recordaba, le importaba mas que una persona fuera autentica y honesta con los
demás, no la ropa que llevaban. Sobretodo por el tipo de ambiente en el que
crecimos. Mi familia tiene dinero, pero
no se compara a la de ella: Ella creció entre gente hipócrita adulando a sus
padres, solo por su posición social. Ella no tenia amigas antes de conocerme,
porque todas las niñas o niños de su edad que conocía, solo eran presentados a
ella por interés, para quedar bien con sus padres. Ella notaba al instante a la
gente falsa. Es por eso que cuando se mudó a este vecindario y me conoció, nos
hicimos amigas al instante.
Ella se dio cuenta que yo no era igual a todos esos
niños que solo le hablaban por conveniencia, y que yo nunca me a iba a callar
algo solo para mantener apariencias, como siempre nos decían nuestros padres.
Es el mismo motivo por el que yo la escogí. Pensar en que talvez ella pudo
cambiar de eso, a una persona a la que solo le importa lo que esta afuera de la gente, me comenzó a asustar, lo bueno fue que justo en ese momento Jane
comenzó a hablarme.
-¿Sofi? ¿Te sientes bien? –
me preguntó mientras ponía su mano en mi hombro- ¿Qué, acaso me veo tan
diferente?- ante esa pregunta decidí que era mejor morderme la legua para no
decir algo que la hiciera sentir mal, después de todo acababa de llegar. Luego
me reí y negué con la cabeza.
-No no Jane, no es eso. Es
que… ¡estas súper alta! ¡¿Cómo esta el clima allá arriba?! Yo recordaba que
eras más alta que yo, pero no tanto jaja- le dije mientras me quitaba de la
puerta y la tomaba de la mano para dirigirla dentro de la casa. Voltee a ver a
Noel en el sillón y su cara me sorprendió: estaba serio como una tumba. Me
preocupó un poco porque sabía que estaba pensando en su partida asi que lo
distraje rápidamente de esos pensamientos presentándole a Jane. .
-¡Oh! Quiero que conozcas a
Noel, Jane- le dije mientras la dirigía hacia el sillón y Noel se ponía de pie,
ya con la expresión completamente cambiada. -es mi novio. Él le extendió la
mano para saludarla y Jane la tomó.
-Wow… novio. Mucho gusto,
soy Jane- lo saludó Jane con algo que no pude identificar en su tono. Como
sorpresa y decepción, aunque eso no tenía sentido. Luego soltó su mano
-Si, por fin te conozco. He escuchado mucho de ti esta semana- le dijo Noel sonriente
-¿Solo esta semana?-le
preguntó y entonces me volteó a ver- ¿has hablado de mi solo esta semana Sofía?
¡Cómo te atreves!- me dijo haciéndose la indignada, yo lo sabía porque Jane y
yo siempre hemos jugado así
-No, O sea, he escuchado de
ti mucho mas esta semana que en todo el tiempo que tengo de conocer a Sofia –
se apresuró a decir Noel, creyendo que Jane en verdad se había indignado, lo
miramos riéndonos como tontitas mientras él solo se miraba mas nervioso.
- Noel, tranquilízate, Jane
solo estaba jugando, no se molestó- le aseguré a Noel tomándolo de la mano,
cuando al fin pude dejar de reír.
-Wow, si que saben fingir-
me contestó Noel riendo fingidamente, pero noté de inmediato que la situación
no le había dado ni una pizca de gracia. – Bueno nena, me tengo que ir. Ya sabes,
el ensayo con la banda y eso- se despidió para luego besarme dulcemente. –
Gusto en conocerte por fin Jane, cuida a Sofi mientras no estoy, ¿ok? – le dijo
a Jane cuando ya estaba a punto de salir de la casa, le dedicó una sonrisa muy
seria para ser Noel y luego se fue. Yo me le quedé viendo hasta que salió del
patio y luego me levanté para cerrar la puerta.
Jane ya se había sentado en el
sofá y me estaba viendo cuando volví, sonriendo traviesamente.
-Vaya vaya, Sofia Padmore
con novio, ¡y no cualquiera!.. Con un músico. Sabes, me podrías haber escrito
para contarme.
-Aww, lo sé Jane, pero la
verdad es que no estaba segura de si aun tenías el mismo celular o correo. Me habías
dicho que te estabas mudando de casa cada seis meses y como no sabía nada de ti
desde hace tanto… no quise arriesgar. – le contesté con un puchero y
eso la hizo reír, eso me puso feliz también. Algo que antes hacía muy bien era
hacerla reír.
-Sofia no digas eso, solo no
había tenido tiempo para mandarte mi nuevo número y sabes que no me gustan los
mails o las páginas esas sociales. Pérdida de tiempo. Perdóname, ¿si? – Me
pidió tomando mi mano y mirándome a los ojos y entonces la volví a reconocer,
esa chica honesta y gentil que era mi mejor amiga aun estaba ahí, debajo de
toda esa ropa cara y el acento elegante. Le sonreí de oreja a oreja mientras la
abrazaba. – Claro que te perdono, pero ya no me dejes por tanto tiempo.
- Ok, lo prometo. Y si no
cumplo, me haces usar ropa de segunda por una semana, ¿ok?
- jajaja, ¡ese no es
castigo! Luego pensaré en algo más por si decides dejarme de nuevo, y créeme
que será algo más fuerte que usar ropa de segunda... Ridícula – le advertí mientras nos
reíamos muy fuerte. Seguimos platicando hasta que llegó Connie y nos dijo que
si queríamos comer. Ella también se alegró de ver a Jane; Connie también la
había cuidado cuando se quedaba en nuestra casa y sus papás se iban de viaje.
Mientras comíamos Jane me invitó a su casa a ver las remodelaciones que su mamá
y ella habían hecho, bueno, dijo que aun las estaban haciendo pero que su
cuarto y la sala estaban listos. Acepté aunque la idea de ir a ver cortinas y sillones
nuevos no me llamaba tanto la atención, pero Jane parecía muy orgullosa de
haber ayudado a remodelar asi que lo hice por ella.
Mientras, Liam seguía buscando a Frida por toda la ciudad.

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