Capítulo #O8 (Confesión y burlas)


–Antes de que me preguntes algo- le dije en cuanto me senté en el sofá -quiero que me digas por qué te largaste sin mí hoy- Ella se me quedó viendo nerviosa, parecía que había olvidado por completo ese incidente. Después de pensarlo un poco por fin habló.
-Me pelee con Liam.- me dijo agachada, eso era algo raro en ella y significaba que no me estaba diciendo toda la verdad.
-¿Por qué?- exigí saber.
–¡Es que ya me tenia harta, Sofía! Tenía toda la mañana siguiéndome y diciéndome cosas estúpidas e irritantes como “tu cabello se ve muy lindo hoy” o “el uniforme se te ve mejor a ti que a todas” y yo ya le había dicho que parara porque lo iba a golpear otra vez pero él siguió, entonces cuando estaba en receso a punto de comprarme el almuerzo, se me acercó por atrás y me abrazó y me dijo “tienes un lindo trasero” ¡otra vez! así que como sabes no tuve más remedio que darle una bofetada pero antes él…- Frida se detuvo antes de decir eso y luego volteó hacia otra parte.
-¿Él qué?- insistí.
– ¡Él me besó Sofía! Yo me aparté de él lo más rápido que pude y le di otro golpe y después lo empujé y corrí, estaba tan molesta que no quise volver a clases, es por eso que mejor me vine a casa.- me terminó de contar apenada, yo estaba boquiabierta otra vez. “¿A Liam le gustaba Frida?” pensé de inmediato, eso parecía lo más probable.
–Bastardo… no me contó esto.- dije algo molesta, Frida al escucharlo me volteó a ver con los ojos abiertos como platos.
–¡Me prometiste que no le hablarías más!- me gritó furiosa, estaba dispuesta a irse pero antes de eso la detuve y la convencí de quedarse.
–¿No quieres saber por qué llegué de esa forma?- le pregunté perspicazmente, ella me volteó a ver indecisa. Decidió que sí valía la pena quedarse y volvió a su lugar para que le contara todo, aunque estaba indignada aún.
-Cuéntame rápido.- me ordenó, yo sólo me reí por su reacción y me preparé mentalmente para contarle todo lo que me sucedió.
–Pues bueno, como te dije sí hable con Liam, de hecho él me acompañó la mitad del camino hacia acá… él y su... -hice una pausa antes de decirlo ya que no quería recordarlo -su hermano y por si todavía tenías duda, sí, él era el que salía o mejor dicho… el que sale con Louise.- le terminé de contar, me sentí triste al decir esa última frase.
-¿De verdad? Pero pensé que me habías dicho que era un idiota, ¿Cómo es que ahora hasta te acompañó?-me preguntó Frida confundida.
– Sí, pero es que hoy fue a ver a Louise a la escuela, es por eso que sé que ellos salen y nos acompañó a Liam y a mí.- le contesté.
–Pero ¿y tú que hacías con Liam?
-Fui a buscarte y me tropecé con él, le pregunté por ti y él fue quien me dijo que te fuiste desde receso.
-¿Y el idiota tuvo los pantalones de decirte por qué?- me preguntó Frida enojada.
-Pues me dijo que te había dicho que tenías un lindo trasero y que le diste una bofetada… nada del beso.- le contesté riéndome.
-Maldito bastardo cara de… - entonces interrumpí a Frida porque si la escuchaba maldecir a Liam no podría parar de reír en tres días.
–Frida… tranquilízate por favor o no te seguiré contando.- le pedí entre risas y ella accedió y yo seguí con mi “relato”.
-Entonces le dije a Liam que tendría que irme sola y se ofreció a acompañarme, yo le dije que no pero él aun así se me pegó como chicle y no tuve más remedio que caminar con él, después su hermano nos alcanzó cuando faltaban como cinco calles para llegar aquí, se presentó conmigo y…- me quedé callada otra vez ya que la sensación que sentí cuando estrechó mi mano volvió, y sentí que era más fuerte, ahora tenía ganas de verlo otra vez.
– ¿Y qué Sofía?.- insistió Frida y yo la miré por un momento y lo que le diría la dejaría con la boca abierta.
-Frida, creo que él… me gusta y mucho.- le contesté asombrada por mi propia respuesta, Frida me miró con los ojos muy abiertos y luego me preguntó lo que menos creía que me preguntaría.
-¡¿Liam?!- gritó desesperada, yo la voltee a ver y me dieron ganas de abofetearla.
–No Frida, Liam no. Su hermano.- le dije apenada e irritada al mismo tiempo.
–Wow.- fue lo que se limitó  a contestar – Pero ¿Qué pasa con lo que me dijiste?- me preguntó perpleja.
–No lo sé Frida ¡no lo sé!- le grité mientras me paraba del sofá. 
Ella se quedó extrañamente sentada, sabía que no me seguía porque estaba sorprendida aún por lo que acababa de decir pero estaba pensativa, me senté en el comedor recargué mis codos sobre la mesa y acomodé mi rostro entre mis manos, fue entonces que Frida me siguió.
-Eres una idiota ¿sabías?-me dijo mientras se sentaba en la silla que tenía enfrente.
-Este no es un buen momento para tus comentarios absurdos.- le dije resoplando por lo confundida que me sentía aún.
-Lo siento, pero no se me ocurrió otra cosa para semejante confesión.
-Pues ojalá usaras más el cerebro.- repliqué
-Creo que en estos momentos no te queda decir eso, ya que no lo usaste cuando te fijaste en ese imbécil.- me dijo entre risitas bobas
-Ya cállate, en serio no estoy de humor.-le pedí
-¿En verdad estás tan mal?-me preguntó sin dejar de verme con asombro.
-¡Sí Frida sí! hoy al estrechar su mano sentí que me desvanecería, por poco y me desmayo, como si estuviera frente Paul McCartney o algo así, fue incómodo Frida, y lo que más me… molesta es verlo con la estúpida de Louise ¡simplemente no lo tolero Frida!- dije levantándome bruscamente de la mesa y dándole un fuerte golpe con el puño, en verdad me enojaba eso.
-Ay Sofí, Sofí, Sofí.-odiaba cuando repetía mi nombre tres veces ya que después decía cosas que eran ciertas, y esta vez no sería la excepción -creo que no sólo te gusta ese chico ¿tantos celos sólo porque te guste? no lo creo, siento que en verdad te está latiendo.- me dijo dándome palmaditas en el hombro derecho, sentía que explotaba pero era cierto, ya comenzaba a querer a Noel sin siquiera conocerlo bien.
-Pero… me confunde tanto su estúpida forma de ser, en un momento es frío y en otro es tan… atento y cordial que me confunde y me dan ganas de golpearlo fuertemente.- le dije moviendo mi cabeza de un lado a otro por tal confusión.
-No lo hagas.- me dijo pensativa
-¿Ah no?
-No, eso déjamelo a mí, verás que con uno de mis golpes se le quitarán las ganas de seguir comportándose como un idiota.- me dijo  divertida.
-Creo que esta vez dejaré que uses tus aptitudes en eso de los golpes, tal vez y sí logres quitarle lo idiota.-le dije tratando de tranquilizarme pero quizás en verdad deseaba que lo hiciera.

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