Capítulo #1O (Who feels love?)
Nuestros padres sabían
cuánto amábamos nosotras el futbol y sobre todo al Manchester City así que no
dudaron en buscar recursos para comprarnos los Boletos.
–¿Papá de verdad nos los
comprarás?- le preguntó Frida emocionada a nuestro padre que ya estaba marcando
a uno de sus contactos para ver si le podía vender o conseguir dos boletos más.
–Claro que sí mi choco, lo
que sea por ustedes.- le contestó papá sonriendo y pellizcando su mejilla, yo
me reí por eso ya que Frida se veía tan tierna cuando estaba con nosotros, pero
fuera de casa todo el mundo le temía.
Después de unas cuantas llamadas más,
papá nos consiguió los boletos y eran muy cerca de la cancha, nosotras
empezamos a saltar de alegría y después le agradecimos a papá. Pensé que ellos
nos acompañarían pero nos dijeron que estaban muy cansados por sus respectivos
viajes y que mejor preferían descansar, también supuse que querían estar tiempo
a solas ya que tenían más de una semana sin verse así que no me opuse a que
ellos se quedaran en casa.
El juego comenzaba a las 6 de la tarde pero
obviamente nos teníamos que ir tiempos antes para no tener que
hacer fila en la entrada.
Nos alistamos muy rápido porque ya casi eran las 5:00 en punto cuando papá consiguió los boletos,
no tengo idea de cómo lo hizo faltando una hora para el juego pero lo hizo, así
que nosotras nos fuimos a vestir rápidamente.
Obvio nos pusimos nuestras playeras del City y sacamos una bandera que
papá nos compró hace mucho.
Eran las 5:25 cuando estábamos listas y salimos de
casa, nuestros padres nos pidieron que nos cuidáramos mucho y que no
volviéramos demasiado tarde, pero nunca fijaron hora, eso significaba que de
verdad nos tenían más confianza.
Mientras íbamos al estadio recordé que Liam
también había ido a comprar boletos el día que nosotros, aunque no supe si los
consiguió o no, hubiera sido buena idea preguntarle ya que no tenía ánimos de
encontrarme a Noel.
–Frida ¿no sabes si Liam
irá al partido?- le pregunté a mi hermana, un poco nerviosa.
-¡¿Yo por qué demonios
tendría que saber acerca de Liam?!- me contestó colérica, yo me reí
por su reacción pero luego la tranquilicé.
–Frida, es una simple
pregunta.- le dije aun riéndome.
-Pues no sé si ese imbécil
irá, pero Noel sí.- me dijo quitada de la pena, yo voltee a verla y me detuve
en cuanto escuché lo que dijo.
-¿Qué?
-Sí hoy me preguntó que si
iríamos y le contesté que no porque no habíamos conseguido los boletos pero
supongo que él sí los consiguió... Ah y Sofía, lo de que se estaba besando con
Louise… no era cierto.-me dijo divertida, yo estaba lista para noquearla en ese
mismo segundo por hacerme sufrir en vano pero si hacía eso lo más probable era
que mis padres me regañarían así que solo me limité a maldecirla.
-jodete Frida, espero y Liam
también vaya y si es así haré que se siente a tu lado.- la amenacé y ella me
miró con los ojos muy abiertos.
–Pobre de ti Sofía Padmore,
pobre de ti.- me amenazó de vuelta Frida pero su amenaza solo me causó risa, no
le tenía miedo y en realidad, sí esperaba que estuviera Liam, él sería una
buena distracción y/o venganza para
cuando no soportara a Frida.
Entonces como si hubiera invocado al pequeño
cretino... apareció.
Escuché una voz no muy lejos de donde estábamos, voltee en
cuanto la escuché, ya que esa voz era inconfundible y ahí venía él, con su
estilo incomparable al caminar. Yo me paré para esperarlo lo que obviamente
Frida no hizo, ella siguió caminando hacia el estadio, incluso más rápido pero
no me importó, ella tenía que estar conmigo para entrar al estadio porque yo
tenía los boletos.
–Hey tú.- lo saludé cuando
por fin llegó a donde estaba.
–Hey tú.- me contestó de
vuelta él, lo que me dio risa. –Pensé que no vendrían.- me
volvió a decir y después volteó a ver a Frida.
–Mi papá nos pudo conseguir
boletos.- le contesté mientras comenzaba a caminar.
-Genial- se limitó a decir
él y luego sacó su celular -que se joda- dijo muy enojado.
-¿Qué pasa?- le cuestioné rápidamente.
-Es Noel.- dijo enojado aún
y mirando al frente, cuando escuché su nombre la sangre se me heló.
-¿Qué pasa… con él?- pregunté
algo nerviosa ya que no sabía si era buena idea saber de su hermano.
-Ya está en el estadio, el
muy imbécil no pudo esperarme.- me dijo pero ahora más tranquilo.
Yo entré en
pánico al escuchar que Noel también estaría ahí, tenía ganas de darme la vuelta
e ir corriendo a casa como ayer pero eso sería muy extraño y además, en
verdad quería ver el partido. “Mientras no lo veas, nada pasará” me dije a mí
misma para tranquilizarme ya que ya habíamos llegado al estadio.
-¿Dónde se sentarán?- me
preguntó Liam, había olvidado por completo que venía a mi lado.
-oh… amm nos sentaremos casi
en la cancha.- le dije bromeando y luego le mostré el número de los boletos.
-Wow…se sentarán enfrente de
nosotros, ¿Cómo hizo tu padre para conseguir estos boletos el día del partido?-
me preguntó impresionado Liam.
-tiene muchos contactos.- le
dije algo presumida y él solo se rio.
-Tengo que buscar a mi
hermana.
-Y yo al adoptado que vive
conmigo.- me dijo Liam refiriéndose a Noel y después se formó en la fila para
entrar, yo solo solté una risita por su comentario.
-Entonces te veo adentro.-
le dije riéndome aún y él sólo me guiño el ojo en señal de que estaba bien.
Encontrar a Frida no fue tan difícil como lo pensé, ella estaba en la tienda
afuera del estadio tomando agua. Cuando llegué con ella ni siquiera le hablé,
sólo la tomé del brazo y comencé a caminar hacia la fila. Conforme íbamos
entrando al estadio nos íbamos emocionando, ya que el ambiente ahí era
realmente contagioso, sentí que eso me ayudaría para ignorar al cretino, aunque
no sería cosa fácil ya que un tipo así era difícil de ignorar.
-Hey ¡ahí son!-gritó Frida
mientras señalaba el lugar.
-Entonces apurémonos- le
contesté, la tomé con más fuerza de la mano ya que por donde pasábamos se arremolinaba
fuertemente la gente y ella acostumbraba quedarse atrás y perderse, a veces lo
hacía a propósito, esta no sería la excepción aunque no sería a propósito, sino
que se le había caído uno de sus tres chocolates de distintos sabores, sí, era
una golosa cuando se trataba de chocolate.
Ella me hizo una seña para que me
adelantara y no me preocupara, al voltear a los lugares donde nos tocó vi que
Liam ya estaba ahí, me sorprendió ya que pensaba que seguía afuera y entonces
fue cuando el dolor vino a mí al mirar a Noel ahí también, y no venía solo, con
él estaba Louise, eso me desanimó al instante, pero como Liam me miraba decidí
voltearme completamente hacia la cancha, sentía la mirada de Noel clavada en mi
espalda pero no hice caso.
-Hola Sofí.-me saludó la muy
tonta de Louise, yo me limité a voltear y levantar un poco el rostro y la ceja
como diciendo “qué hay”, sentía tantas ganas de irme de ese lugar, que me
faltaba poco para hacerlo.
-Hola.-escuché que me
hablaba esa voz que me hacía temblar, yo dudé un instante pero voltee
lentamente y no me quedó otra más que saludarlo.
-Hola.- dije
entrecortadamente ya que comenzaba a hiperventilar, él se giró y siguió
platicando con Louise, en eso llegó Frida. -Vaya pensé que tendría que
ir a buscar a la lenta de mi hermana.-le dije irritada por lo que veía, aunque
ella no tenía la culpa.
-Pues… ya estoy aquí.-me
contestó ella extrañada por mi reacción.
De inmediato noté cómo Liam la miraba mientras ella
se acomodaba y cómo movió a Noel de su lugar para sentarse él ahí, ya que
estaría detrás de ella, eso me dio risa, sabía que Liam haría de las suyas.
-Hola Frida.-la saludó
normalmente, ella volteó, lo miró y no dijo nada, sólo enarcó una ceja, resopló
y se giró nuevamente.
-Creo que no se te quita
nada con saludarlo.- le llamé la atención
-Creo que no se te quita
nada con quedarte callada.- me replicó
-Eres insoportables
¿sabes?-le dije aun más molesta.
-Sí y no me importa.- me
dijo y después de eso comenzó el partido.
Liam comenzó a gritar y ondear su
bandera, me pareció simpático ver que inconscientemente Frida había hecho lo
mismo, por lo cual solté una risita, todo iba bien, hasta que entre el minuto
25 tal vez 30, del primer tiempo, Louise y Noel comenzaban a hacer cosas muy
lindas juntos, por más que quisiera no podía concentrarme en otra cosa que no
fueran ese par de idiotas disfrutándose uno al otro, me dolía demasiado.
Frida
seguía tan sumergida en el partido que se había olvidado completamente de Liam,
al menos ella disfrutaba el momento y Liam también ya que cada que podía
golpeaba a Frida con su bandera, Frida
solo volteaba molesta con él y Liam actuaba como todo un inocente.
Aunque gracias a ellos me pude divertir un poco ya que Liam hizo una de las
suyas cuando Frida fue a orinar por haber bebido tanta agua.
A su regreso la hazaña del menor de los Gallagher pasó así: Liam se sentó a un lado de mí,
en el lugar de Frida, ella venía tan distraída con el partido (y gritándoles cosas
a los jugadores del Arsenal) que ni siquiera notó que Liam estaba ahí, así que
se sentó con toda confianza, yo la estaba mirando atónita de que no notara a
Liam hasta que se terminó de sentar y Liam la abrazó.
- Oye sabía que te morías
por mí pero aquí es un sitio muy público ¿no crees? Mejor espera a que
lleguemos a casa.- le dijo al oído mientras se reía, ella se levantó casi de un
brinco y después le tiró el vaso con soda que traía, aunque Liam lo esquivó.
Yo
me moría de la risa al igual que Noel, “se ve tan lindo al reír” pensé de
inmediato aunque la alegría desapareció al ver a la tonta de Louise quejándose
porque Frida le salpicó un poco los zapatos.
Cuando mi hermana se calmó y
volvió a su lugar y Liam también no me quedó más que volver suspirar y pedir
porque el tiempo pasara rápido para salir de ahí.
A veces me sentía más incómoda
aun entretenida con observar el comportamiento de Liam, quien no dejaba de mirar a Frida y todo lo que hacía; la forma en que
ella acomodaba su cabello, cuando le gritaba cosas al árbitro y todo eso. Me
daba ternura ver que Liam estaba (tal vez) interesado en ella y en cambio mi
hermana lo ignoraba muy fácilmente, desee poder ignorar así a Noel y a
la estúpida que lo acompañaba.
Creí que lo podría tolerar pero cuando el City
anotó Gol y festejamos estúpidamente miré a Noel y Louise, una mala idea, pues
vi cómo Louise lo besaba y él parecía sorprendido pero no molesto, eso fue... No sólo doloroso, simplemente insoportable. Me giré para no verlo y me dio mucha
rabia, sabía que la golpearía pero el dolor era más grande que el enojo, para
mi suerte se acabó el primer tiempo, no dudé más y me fui.
-¿A dónde vas?- preguntó
Frida mientras me miraba pasar frente a ella.
-A la casa ¡no pienso pasar
ni un minuto más aquí!- le grité realmente molesta.
-¿Pero por…?-al entenderlo
miró a Louise y a Noel quienes se veían contentos.
-¿Te quedas o vienes
conmigo?- ella me miró y luego al campo y me contestó.
-Me quedo.- sentí más enojo
al ver que a mi hermana le importaban menos mis sentimientos, que yo no valía nada en
comparación a un estúpido partido de futbol para ella; resoplé me di la vuelta
y comencé a caminar entre la gente.
-¿A dónde vas?-me detuvo
Liam.
-No te importa Liam,
suéltame.- le contesté de mala gana, él no buscó más y se regresó yo salí
caminando con la mirada clavada en el suelo y apretando los puños, al mirar por
ultima vez noté que Frida me miraba con expresión preocupada.
-¿Por qué se va Sofía?- le
preguntó Liam.
-Creo que se siente mal.- le
contestó sin dejar de mirarme.
-te quedarás… ¿verdad?- le
preguntó él un poco cohibido.
-No lo sé- contestó ella, al
voltear a ver a Noel y Louise logró ver el rostro malévolo de su amiga al verme
partir, Frida entendió todo.
-¿pero, por qué se fue Sofí,
Frida?-preguntó cinicamente Louise, lo cual hizo enojar a mi hermana, aún más.
-Eso es algo que no debo
contestarte.
-¿Por qué me hablas de esa
forma?
-Pues de qué otra forma se les
puede hablar a las hipócritas.-le dijo mordazmente, Louise se quedó anonadada por la
respuesta de Frida ya que se suponía, eran muy buenas amigas.
-¿Qué has dicho?-le preguntó
acercándose hasta ella.
-¿Y aparte sorda? mira
Louise en serio, no quiero que vuelvas a dirigirme la palabra, y si lo haces te
juro que haré que te arrepientas.- le amenazó, Louise entendió el mensaje de
Frida y no dijo nada, ella también le temía a mi hermana; Frida se dio la
vuelta y comenzó a caminar para salir e intentar alcanzarme.
-Frida…-le habló Liam.
-¿Qué quieres?
-Voy contigo.-le dijo él
saltando desde su asiento hasta donde estaba ella.
-No te necesito Liam.
-Oye, lo hago por tu
hermana, no por ti...
-No creo que tu compañía le
ayude mucho en este momento, idiota.- le dijo Frida colérica y después se dio
la vuelta y comenzó a caminar, Liam la miró alejarse y no hizo nada por alcanzarla.
-Liam…-dijo Noel un poco
dubitativo.
-¿Qué?
-Creo que… me iré a la
casa.-le dijo de forma apenada, lo cual no entendían ni él ni Louise.
-Como sea, sabes que me vale
lo que hagas.- le contestó su hermano sentándose de nuevo.
-Bien, lo haré. Lo siento Louise,
te veré otro día.-se despidió de la chica, se dio la vuelta y caminó con rumbo
al pasillo.
-¡Noel! ¿Pero, por qué te
vas?-le preguntó Louise
-Este partido es una
mierda… ya me aburrí.- le contesto él.
-Pero…
-En serio, luego te veo
Louise.- volvió a despedirse él un poco harto de sus preguntas y luego salió.
Yo
me dirigí a la casa abandonada, ahí me senté y recargué mi cabeza en la pared,
intentaba de cualquier forma sacar esa imagen de mi cabeza, pero se hacía
presente más y más. Estuve a punto de darme de golpes para que la imagen se
fuera pero no lo hice pues sabía que eso no haría que la imagen se borrara, sólo pensaba cosas estúpidas en ese momento. De
pronto me sentí furiosa conmigo misma. “¿qué hago aquí sufriendo por alguien
que no vale la pena, sufriendo por alguien que ni siquiera se preocupa por mí?
yo debería estar disfrutando del partido del City con mi hermana” pensé
colérica, entonces me decidí a que no sufriría más por Noel, al menos no ese
día, quería disfrutar a mi equipo favorito.
Salí muy decidida de aquella casa
abandonada.
A la mitad del camino lo que menos esperaba ocurrió… me encontré con
Noel. Cuando lo vi, primero me sorprendí mucho y luego me cohibí, sentía que él
me creía más extraña aún por haberme ido así nada más del estadio; caminé agachada, esperando que él no me hubiera visto pero cuando inevitablemente pasé
a su lado, él me detuvo.
–Hey.- me saludó parándose
frente a mí, yo solo me detuve unos centímetros lejos de él y luego lo miré.
-¿Qué?- pregunté secamente y
con el rostro serio.
-¿Por qué te saliste así del
juego? tu actitud tan rara… me asusta, ¿sabes?
-Nadie te ha obligado a
tolerarla, te puedes ir cuando gustes.
-Nunca dije que te
toleraría, sólo me gusta hacerte ver que eres rara.
-Y a mí me gusta mandarte al
diablo.
-Tú y tu hermana son raras y
explosivas, hace un momento llamó hipócrita a Louise y no sé por qué.
-¿Ella hizo eso?
-Maldición, tú sí que vas lento- me molestó
-Vete al diablo Noel en
verdad, lárgate.
-Como gustes.- contestó y de
inmediato se dio la vuelta, me daban ganas de correr y golpearlo hasta el
cansancio pero sería desgastarme más, me alejé queriendo encontrar a Frida y
darle un gran abrazo sabía que había dicho eso hacia Louise por lo que hizo en
el estadio, me dio gusto saber que al menos no estaría sola por si recaía.
De
pronto dejé de escuchar los pasos de Noel y yo había avanzado a lo mucho 10
pasos cuando me detuve y voltee, él me miraba y al notar que lo veía habló.
-Creo que tener un lindo
trasero ya es de familia.- dijo con una
sonrisa traviesa que lo hacía verse mil veces más encantador,
sólo resoplé y continué caminando.
-Imbécil prehistórico, sólo me provoca.
-¡Oye! espero que nos encontremos más seguido.- gritó para seguir molestando, yo voltee decidida a
soltarle un insulto y al mirarlo él sonreía y me guiñó, me quedé
congelada, no sabía si insultarlo o dejar que mi corazón latiera alborotado por
la emoción.
-¿Qué demonios fue eso imbécil?!-
Decidí gritarle furiosa pero emocionada a la vez.
-Un guiño que precede a un beso de despedida-. Me dijo mientras se acercaba a mí de nuevo, yo
sólo lo mire congelada hasta que él se acercó lo suficiente como para que
pudiera oler su aliento (él cual era encantador) y me dijera “hasta luego” con
su sonrisa traviesa e incitante, estuve
a punto de olvidarme de todo y acercar sus hermosos labios hacia mí… pero
entonces me creería más rara y además el muy idiota no se lo merecía así que
me alejé.
- Hasta luego.- le dije secamente y seguí mi camino, no voltee de
nuevo para ver su reacción, sabía que me haría enfadar.

Comentarios
Publicar un comentario