Capítulo #18 (El secreto de Frida)
Cuando me miró sólo apuntó
hacia el sofá en señal de que fuera a acompañar a mi hermana y después comenzó
con su sermón. Nos dijo que nuestro padre había venido a comer y que nos había
esperado y que nosotras estábamos muy a gusto en la calle, le explicamos por qué
había sido pero no nos creyó mucho, sobre todo porque Frida estaba toda
manchada de sangre de cuando ayudamos a Liam y Connie pensó que ella se había
peleado, le explicamos otra vez que sólo ayudamos a Liam, ella no se quedó cien
por cierto segura de lo que le dijimos pero no le quedó más que creernos ya que
ella sabía que nunca le mentíamos, era la única a la que siempre le decíamos la
verdad.
Sin embargo nos castigó por llegar tarde, nos dijo que el fin de semana
tendríamos que limpiar toda la casa con ella, yo accedí aunque Frida se molestó
un poco, yo prefería eso a que no me permitieran ir a la casa de Liam el día
siguiente. Cuando Connie por fin terminó su sermón nos mandó a nuestras habitaciones,
yo me fui y me cambié rápido a la mía y después me fui a la de Frida para
regañarla por su comportamiento con Liam.
-Oye, ¿Por qué estuviste tan
rara hoy?.- le pregunté mientras me acostaba en su cama.
-No estuve rara.- se
defendió mi hermana
-Claro que sí…incluso Noel
lo notó y eso que apenas te conoce
-Está loco y paranoico,
igual que tú.
-Frida…- le dije como
advertencia
-¡No estaba rara Sofía!
Entiéndelo…- me gritó irritada.
-Está bien, está bien…no me
digas, pero aunque sea dime por qué fuiste tan grosera con Liam al despedirte,
él ni siquiera te había dicho nada.
-No necesita decirme nada, sólo
con ver su cara me pongo de malas, es eso.-me dijo en tono serio más no molesto,
sólo que después suspiró de una forma muy distinta, como si recordara algo,
supe que algo ocultaba así que decidí preguntárselo de una buena vez por todas.
-Frida, dime ya qué es lo
que pasa.-le exigí mientras me sentaba.
-¿Qué pasa de qué?.-preguntó
mientras se sentaba y hacía un mohín.
-¿Qué pasa contigo?, con
todo…ese odio tan exagerado contra Liam, no es normal, es muy raro.-le dije
haciendo expresiones iguales a las de ella cuando se molestaba.
-No tengo porqué explicarte
nada.-dijo intentando levantarse pero la detuve.
-¡Ah no!, esta vez no huirás
Frida, es momento de que me hables con la verdad.
-¿Y por qué habría de
hacerlo?.-preguntó retándome.
-¡Porque yo te dije muy sinceramente
lo que siento por Noel!, es algo justo, además…-le dije bajando mi tono de voz
-¿Además qué?
-Siento…que no me tienes
confianza.-le dije extrañamente sentida, ella me vio con expresión apenada, se
recargó a lado mío y se quedó callada pensando un rato, yo la miré y ella
recorría su cama con la mirada mientras pensaba profundamente, parecía como si
estuviera decidiendo algo y al fin, después de tanto silencio, habló.
-Está bien, te lo
diré.-contestó sin mirarme
-¿Y bien?-la animé
-Antes, deberás jurarme no
decir nada a nadie, a nadie ¡¿entiendes?!.-me exigió, no entendía porqué pero
lo juré.
-Lo juro Frida.
-También prométeme que no te
reirás de mí ni harás ningún comentario estúpido después de esto.-me volvió a
pedir pero ahora con más insistencia y de forma mordaz.
-Sí Frida…lo prometo, cree
en mí.-le dije un poco irritada de su desconfianza.
-Promete que a pesar de lo
que escuches no cambiará tu forma de verme...
-¡Ay ya Frida!, sabes que
nada pasará, tú me sigues tratando igual que antes, ¿recuerdas?-le grité para
que al fin hablara, entonces ella tomó aire muy profundamente, se quedó un
breve instante callada y después habló.
-Yo…-nunca la había visto
tan nerviosa e indecisa como ese día. -yo estaba enamorada de Liam.- dijo
mientras agachaba más su rostro muy lleno de pena y con un tono un poco
irritado.
-¡¿Qué?!-simplemente no
podía creer lo que estaba escuchando.
-Ay ¿ya ves?-me dijo
haciendo pucheros, entonces se sentó dándome la espalda.
-Lo siento, no era mi
intención incomodarte sólo que… eso que acabas de decir, me sorprendió mucho, no
me lo esperaba, cualquier cosa, lo que fuera pero… esto jamás.- le dije aún
sorprendida pero tratando de hablar en una forma que la hiciera sentirse menos
incómoda.
-No te preocupes sofí.-me
contestó mirando el suelo, era tan raro ver a Frida en su lado humano, que a veces
sentía demasiada ternura por ella.
-Pero…¿me lo contarás
verdad?.-le pedí, en verdad moría de ganas por saber que había pasado, ella
dijo que sí moviendo la cabeza.
-¿Y bien?-insistí
-Ay no sé, Sofía qué
quieres que te diga.-me dijo molesta y apenada a la vez
-Pues por qué cambiaste así
con él.-le dije en su mismo tono obvio
-Está bien.-entonces comenzó
a hablar, ella bajó el rostro pues en verdad le apenaba decir que ella en un
tiempo amó a Liam. -mira, eso fue hace… un par de años, creo.
-No importa sólo dime
-¡Ya Voy!-me gritó -cuando él
llegó a la escuela lo veía como un tipo tímido, pues no le hablaba a nadie,
sólo llegaba tomaba las clases y se iba, nunca le hablaba a nadie y sólo nos
observaba, tal vez confundí tímido con cretino tomando confianza.- me dijo
mientras hacía siluetas con el dedo en el tramo de edredón que tenía bajó ella.
-Sí te equivocaste, Liam
jamás sería tímido.-le dije
-Sí, Y bueno, sentía ternura
hacia él, aparte de que me había parecido muy atractivo, yo estaba decidida a
hablarle algún día, pero…
-¿Te ofendió?-le pregunté de
inmediato
-No.-contestó ella sin
exaltarse por haberla interrumpido
-Ah, ¿entonces?
-Pues ese día no fue a la
escuela, me enteré de que no había entrado a la escuela porque no le habían
dado ganas, no lo tomé a mal pues nosotras también lo hacíamos, sólo me...tomó
de sorpresa por mi estúpido concepto de “niño tímido”, y después se fue dando a
conocer.
-O sea…¿siendo cretino
abiertamente?.-pregunté entre un risita divertida
-Sí, así.-me contestó
tranquila, me gustaba cuando ella era así ,tranquila y madura.-después comenzó a
rodearse de las chicas que lo buscaban, las traía como locas, porque hasta eso
el cretino la hace de galán.-me dijo levantando una ceja, yo sólo me reí .-eso
me molestaba porque, tú sabes, después
comenzó con los golpes, las agresiones y creyéndose mucho, él si se creía la
gran cosa y cuando se portaba petulante y altanero me comenzó a caer mal, aún así
me seguía gustando, pero ya sólo era eso.
-¿Y cómo fue que terminaste
odiándolo si aún te gustaba?.-le pregunté, tal vez aún le gustaba, pero lo que
contestó hizo que acabara con esa posibilidad.
-Me di cuenta que sólo
jugaba con las chicas, le divertía eso y me pareció un grandísimo patán,
además…-entonces fue cuando la vi cabizbaja pero esta vez no era de vergüenza.
-¿Qué pasó?-pregunté
buscando su mirada
-Mira, cada que me quería
acercar a él las demás lo interceptaban y lo alejaban de mí, sin importarles
que tarde o temprano yo terminaría arruinándoles el rostro.-dijo molesta, pero
la forma en que lo dijo me dio risa y porque sabía que no hablaba del todo en serio.
Ella sonrió pero seguía sin mirarme.-él
notaba en ocasiones cuando me quedaba a mitad del camino y me veía de forma
extraña pero nunca decía nada, le era fácil ignorarme y eso me…lastimaba.-dijo
un poco incómoda por tener que aceptarlo.
-Entiendo, ¿y eso fue todo?
-No, un día yo iba saliendo
del salón, llevaba mis libros en los brazos, eran como tres; Liam venía jugando
con sus amigos los otros idiotas y no vio que yo iba pasando, entonces se
estrelló conmigo pero él sólo se tambaleó mientras yo me caí, solté mis libros,
por lo cual tuve que recogerlos, pensé que Liam diría al menos “lo siento”,
pero no fue así.-me dijo en tono bajo
-¿Te ignoró?
-No, eso hubiera sido mejor…el
muy imbécil comenzó a reírse de mí y de lo estúpida que me veía juntando mis
libros.- la vi molesta pero más que molesta sentía que le dolía recordarlo,
supongo que era por el hecho de que alguien se riera públicamente de ella. -uno
de sus amigos.- dijo después de un suspiro. -le preguntó que si no me ayudaría, a
lo que Liam contestó “no creo, es más la risa que me da que la culpa, sólo
mírala”.-dijo ella imitando su voz.
-¿Eso hizo?-pregunté
sorprendida
-No sé porqué te sorprendes
si eso es normal en ese cretino.-me dijo al fin mirándome.
-Es verdad… ¿y qué hiciste?
-Pues, en ese momento me
sentí herida y decidí que no volvería a sentirme así por un imbécil como él
,entonces me sentí furiosa, me levanté, lo miré de mala forma y me fui a
grandes pasos, no quería verlo la verdad sofí es que… me dolió llevarme esa
desilusión.- me dijo mirando de nuevo el edredón, noté que en verdad la había
lastimado y ahora le daba la razón a mi hermana. -entonces al año siguiente, cuando
se le ocurrió molestarme, se dio cuenta de que no era como sus subordinados, le
contesté como normalmente lo hago y se quedó atónito, pensó que me dejaría... pobre iluso.
-Y desde ahí comenzó el
odio.-dije entendiendo todo
-Sí, y la verdad…si soy muy
grosera y lo lastimo, me viene importando una m...
-¡Frida!.-le llamé la
atención. -tienes razón en estar molesta pero creo que a veces pasas el límite.-le
dije
-Ya te dije que no me
importa, unas con otras ¿no?.disputó-la miré con desaprobación.- mira sofí ,sé que no
se trata de “yo te hago, tú me haces” pero no lo puedo evitar, creo que a veces
sólo lo ofendo ya por uso y costumbre, y cuando le digo idiota es porque
siempre he pensado que lo es, y los demás insultos salen porque así lo
siento…¿tú crees que me estaré deteniendo en pensar como insultarlo?, por favor
es darle mucha importancia, y si él sale en las pláticas es sólo porque no sé
cómo demonios terminaste involucrándote con él a tal grado de llamarlo “amigo”,
porque de ser distinto, me hubiera venido dando igual como este tiempo, sería
sólo un idiota más.- me contestó un poco irritada al ver que aún así yo lo
defendía.
-No te expreses así de él
Frida.-le dije en forma tranquila.
-¿Cómo no hacerlo Sofía?, si
eso es lo que es, uno más en ese montón de idiotas, si no es que el más grande
de todos.-me contestó aún irritada...vaya esto iba a ser más complicado de lo
que hubiera imaginado.
-Mira…tal vez, te cierras y
no le das la oportunidad de acercarse a ti…
-Porque no me interesa.-me
interrumpió
-Cállate y escucha…él me
sorprendió cuando lo traté más porque me di cuenta de que es completamente
distinto con las personas a las que estima y con las que le da la gana portarse
bien, sé que si le dieras una hora, no más, te darás cuenta de que es verdad lo
que te digo, y es mi amigo y lo he tratado más que tú y no lo digo sólo porque
quiero que te simpatice.-ella se quedó pensando, después suspiró
-Tal vez, pero no creo
que pueda dejar de insultarlo, en verdad…me ganan mis impulsos.-me dijo como si
eso mismo le molestara.
-Pues contrólate mujer.-le
dije una vez más en su tono obvio.
-creo que comenzaré a
cambiar en ese aspecto, la verdad no me gusta cuando quedo como una tonta
inmadura frente a Noel, me da mucha pena.-me dijo cabizbaja.
-¿Y por qué te importa lo
que él piense de ti?.-pregunté irritada
-No empieces con tus estúpidos
celos Sofía, no es lo que piensas, como dices él es mi amigo y quiero que tenga
la confianza de platicar conmigo como lo hago contigo en este momento, y no
quiero que me vea como una boba a la que sólo le deba de dar el avión.- me
contestó desanimada, sabía que a Frida no le gustaba que la gente la viera así,
prefería dar miedo a dar risa.
-Eso está en ti.-le
contesté como si nada
-Bueno ¿ya puedes largarte y
dejarme dormir?.-me preguntó algo molesta
-Sí, ya puedo dormir
tranquila.-le contesté con una sonrisa burlona
-Y ya sabes, ni una palabra
de esto.-me amenazó
-Sinceramente Frida…no creo que a nadie le interese.-le dije
groseramente pero eso sirvió para dejarla tranquila. Era raro pero me quedé
pensando en Frida amando a Liam, me dio un poco de risa, pero sabía que ahora
estaba tomando venganza, así como él se rió de ella frente a sus amigos, ella
hizo lo suyo en el estadio, y ahora…él sufría por ver que ella era mala con él,
vaya chica.

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