Capítulo #15 (Go, Sofía, go!)
-No puedo creer que esto
esté pasando.-le dije mientras miraba el techo recordando todo
-¡Pues creelo!.-me contestó
ella igual de entusiasmada que yo.
-En verdad debo agradecerte
este día tan especial que me has hecho pasar.-le dije girándome para verla.
-Agradécemelo cuando sean
novios.-me contestó y sin mirarme.
-Eso sería tan genial.-le
dije tratando de no explotar de la euforia que me provocaba el simple hecho de
pensarlo.
-Bueno, al menos hoy ya
dieron un paso importante…simpatizarse.
-Sí.-contesté entre un
suspiro, esa tarde en verdad fue inolvidable sin importar qué tan simple o genial
haya sido, el hecho de haber pasado una tarde con Noel era por de más
especial; lo que restó de la tarde fue muy lindo, algo que ya extrañaba, las
tardes agradables con mi hermana, pedimos pizza y nos la pasamos encerradas en
mi cuarto hablando de Noel a más no poder, a veces sentía que la aburría pero
ella sabía que mi tema de conversación predilecto era él, así que seguía y seguía
hablando sobre lo ocurrido esa tarde.
Pusimos a nuestro grupo favorito en todo
el mundo… The Beatles, cantamos “she loves you” a gritos y le cambiamos “ella
te ama” por “él te ama”, era estúpida tanta emoción por una simple mirada o un
beso en la mejilla, pero no nos importaba sólo queríamos gritarlo. Esa tarde y
noche Frida y yo nos disfrutamos tanto como hermanas que se nos olvidaron
nuestros problemas por un segundo, nos pintamos las uñas, vimos películas,
escuchamos música, y a la hora de dormir le dije que podía quedarse ahí conmigo
y como nuestras camas eran grandes dormimos en la misma cama, aunque a veces
nos empujábamos ya que queríamos tener el mayor espacio posible, aun así
seguimos hablando de Noel.
La hice enojar un poco cuando le platiqué de Liam y
el concepto que tenía sobre él.
-En verdad Frida es un buen
chico, estúpido, pero bueno.-le dije tratando de convencerla
-No me interesa cómo sea-me dijo un poco irritada
-Pero deberías tratarlo más,
sólo para que veas que no miento.-le dije
-¿Por qué te importa tanto
que me lleve bien con él?.-me preguntó tratando de sacarme la verdad, para ello
me mordí fuertemente la lengua y evitar cualquier accidente, era difícil contra
la insistencia de Frida.
-Sólo creo que deberías
intentarlo, es amigo mío y por eso mismo te lo digo.
-No sé cómo te involucraste
con ese tipo, pero será difícil cambiar de opinión.-me dijo girándose hacia su
lado
-Vamos no te hagas la
esquicita.-repliqué
-Mejor duérmete.-me dijo ya
molesta
-¿Sabes? creo que iré a casa
de los Gallagher.-le dije pensativa y mirando lo oscuro que lucía mi cuarto.
-Me alegro por ti.-contestó
secamente
-Quiero que me acompañes.-le
dije ya que sabía que ahí estaría Liam
-No.
-Vamos, no me puedes dejar
sola ahora.
-Sí puedo, lo notarás mañana
que camines sola a casa de Noel.- al decir eso yo me senté rápido en la cama y
la voltee hacia mí.
-Estás loca Frida, no me
harás eso.- la amenacé un poco pero había más nervios en mi voz que coraje.
-Está bien, no lo haré pero
tú tienes que dejar de insistir con lo de Liam.- me pidió seria, yo solo le
contesté “está bien” y ella se volvió a dar la vuelta para dormirse, no volví a
insistir ya que de verdad parecía que no quería tener nada que ver con Liam,
eso me pareció muy extraño. Aunque entendía que le cayera muy mal que Liam la
molestara a cada rato pero no era para tanto como para que ella no quisiera
tener nada que ver con él, ni siquiera conocerlo… algo había pasado entre esos
dos antes y tenía que descubrir qué.
Al despertar la mañana siguiente era día
de escuela, lunes, para ser exactos y yo como usualmente, me desperté tarde. Me
voltee hacia el reloj y eran casi las 8 de la mañana, me levanté casi corriendo
pero antes patee a Frida para que se levantara, ella me gritó “¡hey!” y después
miró el reloj
-¿Estás loca? Es demasiado
temprano ¿para qué me despiertas?.- me gritó irritada y volvió a taparse hasta
la cabeza, yo la destapé de nuevo y tiré el cobertor al suelo, luego tomé su
brazo y la levanté de una, ella no me replicó ni nada sólo se fue a su cuarto,
yo me comencé a cambiar rápido. De pronto me sentí muy feliz y ansiosa por
llegar a la escuela, sabía que Liam iría y tenía ganas de platicar con él de
nuevo y lo más importante tenía la esperanza que Noel fuera, así que en lugar
de llevar el mismo peinado de siempre ese día me peiné muy bien y me maquillé,
cosa que yo nunca hacía en un día normal ya que me hartaba levantarme más temprano
solo para arreglarme sólo que ese día lo vi muy necesario.
Cuando terminé ya
eran las 8:30, fui corriendo al cuarto de Frida y por suerte ella ya se estaba
lavando los dientes para irnos, aun así la apure porque nos habían advertido que
si llegábamos otro día tarde nos suspenderían 3 días y yo no quería eso, no
ahora que tenía la oportunidad de ver a Noel todos los días ahí. Cuando Frida
bajó y me miró se comenzó a reír histéricamente lo que obviamente me molestó.
-¿De qué te ríes idiota?.-
le pregunté furiosa
-Es que-trató de decirme
entre risas- no sé si vas a la escuela o a una fiesta.- me dijo mientras se
recargaba en las escaleras, muerta de la risa aun.
-Mira, no porque tú seas una
floja que ni siquiera se baña para ir a la escuela quiere decir que yo también
lo sea. Así que no me molestes y mejor vete a peinar el almohadazo que te
dejaste ahí atrás, ¿no te viste en el espejo o qué?
-No tengo nada.- me contestó
ahora seria mi hermana, yo me reí de ella y salí de casa. Ella me alcanzó
después cuando ya iba casi a una calle de la casa.
-¿Dónde te quedaste?.
-Emm… desayunando.- me dijo
sin voltearme a ver
-Sí como no, te fuiste a
peinar de nuevo.- le grité entre risas
-Bueno sí ¿y qué?…no iba a
dejar que tú fueras como modelo a la escuela y yo viéndome como vagabunda.- me
contestó algo indignada, yo me reí y después la apuré de nuevo. Por suerte al
llegar a la escuela el prefecto no estaba en la entrada y pudimos entrar sin
problemas.
Ya en la escuela no pasó nada fuera de lo común, bueno, sólo que no estuve con mis compañeros los malandrines sino con Liam y sus amigos que
eran muchísimo más divertidos que mis amigos, ellos se burlaban de todos y de
todo y no les importaba nada, eran algo así como Liam pero un poco más tímidos,
eso me daba risa ya que Liam los trataba como sus mascotas.
-John, trae sodas para mí y
para Sofía.- le ordenó Liam a uno de ellos
-¿Por qué no las traes tú?.-
le replicó él chico algo irritado, entonces Liam lo miró con autoridad y se paró
enfrente de él.
-John, tengo sed y mi amiga
también así que déjate de tonterías y ve por las sodas.- le volvió a ordenar
-Sí…Liam.- titubeó el chico
y después corrió por las sodas yo me reí de él pero sobre todo de Liam, que se
hacía el mejor y más rudo de todos… me pregunté qué pensarían sus compañeros de
él si supieran que estaba estúpidamente enamorado de alguien que ni siquiera le
quería hablar. Después de receso fuimos a nuestras respectivas clases pero
antes Liam me prometió que me esperaría para acompañarme a casa. Cuando
terminaron las clases Joan me siguió hasta el salón de Frida y me contaba algo
pero no podía ponerle atención, estaba esperando a que llegara Noel y cuando
eso sucedió sin pensarlo dejé hablando sola a Joan y fui a saludarlo.

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