Capítulo #14 (Noel, Noel...)
-Dime exactamente cómo
sucedieron las cosas Liam.- le pedí tranquila y el accedió.
-Pues la verdad todo fue muy
rápido, estaba en la sala viendo la televisión cuando escuché la voz de Frida
afuera, entonces me asomé por la ventana y fue cuando vi que Noel se despedía
de ella y me enojé de inmediato, ni siquiera tuve tiempo de pensar si había
sido solo una simple despedida y chacia Noel entró lo amenacé con matarlo
y él a mí y comenzamos a pelear, y aunque odie admitirlo el idiota me golpeó más
fuerte..- me terminó de contestar algo apenado.
-¿Y no han arreglado las
cosas?
-No, ya hace una semana que
no le hablo.- me dijo cabizbajo.
-Liam…tú estás triste, no molesto.- al decir eso el me
volteó a ver sorprendido
-No es cierto
-Liam, es obvio, por
favor, deja de negarlo- le dije imitando su pronunciación y él solo se rió un
poco después volvió a poner el rostro triste, se notaba que él extrañaba a
Noel-¿Por qué no intentas arreglar las cosas eh?.- le dije animándolo un poco.
-Primero se tendría que
disculpar conmigo- me dijo al tiempo que se paraba de la acera- solo así se
podrían arreglar las cosas. Oye Sofía, perdón pero me tengo que ir, ahora que
no le hablo al bastardo mi madre me manda a hacer todo a mí así que ahora tengo
que ir a la tienda por algo que me encargó.
-jajaja, está bien Liam, me
gustó mucho volver a saber de ti, no te vuelvas a perder tanto tiempo.- le dije
sonriente.
-Claro que no, y si lo hago
puedes venir a mi casa cuando quieras-me contestó y luego me dio un beso de
despedida en la mejilla- adiós.- se terminó de despedir y siguió con su camino,
yo me quedé ahí sentada en la acera hasta que él se alejó más.
Después volví a
la casa y me percaté de que Frida aún no llegaba y comencé a preocuparme ya que
hacía mucho tiempo que ella se había ido. Por mi mente pasaron diversas ideas.
-“¿Y si… se encontró a
Louise o a Kristin?”…”¿y si se le ocurre
golpear a alguien?!”,”¿estará en la estación de policías?”-caminaba de un lado
a otro y me asomaba por la ventana para ver si ella llegaba, me tronaba los dedos
y me mordía el labio inferior por la preocupación. -Mierda Frida ¿Dónde rayos
estás?.- murmuré con mucha molestia que en sí era preocupación, bajé y tomé un
poco de jugo ya que la espera me había dado sed, me senté en la barra de la
cocina y escuché un azotón en la puerta, por lógica me sobresalté pero de
inmediato salí de la cocina y pude ver a mi hermana entrando sin preocupación
alguna mientras aventaba su mochila a cualquier lugar de la sala.
-Hasta que recordaste que
tienes un hogar.-dije sarcástica y acercándome hasta ella.
-Se me hizo un poquito tarde
¿y qué? No es la primera vez.- me contestó en tono molesto
-En serio, ve pensando en
que algún día debes madurar.-le repliqué
-Me da igual.-dijo mientras
recorría la casa con la mirada
-¿Por qué llegaste a esta
hora?
-Por favor Sofía no
exageres, sólo me atrasé unos…30 minutos.-dijo mirando el reloj de su celular
-¿Te viniste tú sola?
-No, vine acompañada de
Noel.-contestó de una forma muy simple.-pero tengo sed, ¿hay algo bueno de
tomar?
-Sí, en el refrigerador hay
jugo, vamos y cuéntame que te dijo mi bestia favorita.-le dije mientras la
tomaba de la espalda para hacerla caminar. Ella me miró confundida respecto a
la forma en que había llamado a Noel pero no dijo nada, ambas caminábamos hacia
la cocina y pronto me irritarían los pasos de Frida.
-Deja de arrastrar los pies
¿quieres?-le pedí muy irritada
-No.-contestó de forma
burlona y yo sólo resoplé, al llegar se sirvió el jugo, nos sentamos en la mesa
y comenzamos a platicar.
-¿Y bien?-la animé
-Amm… primero una cosa ¿Por
qué llamaste bestia a Noel?
-No sólo a Noel, también a
Liam…los dos son unos bestias
-¿Liam? ¡¿Lo viste?!- me
dijo sobresaltada
-Así es y me dijo todo lo
que pasó
-Pues…que bien.- me dijo
algo molesta.
-Vamos, no me digas que te
enojaste porque le hablé
-no, no me enoje…
-Ok, como digas- le contesté
divertida con su reacción- pero ya dime qué te dijo Noel.
-Me platicó que el raro
de Liam lo atacó así nada más.
-¿Esa fue su versión?-le
pregunté
-Algo así, sólo me dijo
que cuando llegamos a su casa al parecer Liam nos miraba desde su ventana y que
cuándo entró a su casa él lo recibió entre gritos y empujones, luego lo sometió
contra la pared y dijo que Liam lo amenazó o algo así y que después él se
defendió y comenzaron los golpes.-me platicaba mientras miraba del vaso que
tenía enfrente, hacia a mí.
-¿Y te dijo por qué Liam se
puso así?-pregunté un poco inquieta, pues hace un momento Liam me había hecho
jurar que no le dijera a Frida nada.
-Me dijo que fue porque nos
vio en la entrada de su casa despidiéndonos muy
amablemente, aunque eso no tiene sentido porque fue solo una despedida
normal.-contestó ella con el ceño fruncido, ya que al parecer no entendía mi
pregunta…o tal vez la conducta de Liam.
-¿Eso fue todo?
-Sí, ¿acaso hay algo más?
-amm… No, no nada.-contesté
tratando de ocultar que sabía algo más.
-Mira, es obvio que Liam se
moleste con Noel, tanto tú como yo sabemos que no le simpatizo a Liam, por lo
cual supongo se molestó mucho al vernos a Noel y a mi platicando muy a gusto.
-Pues…tal vez.-dije un poco
insegura
-Si, así como yo me enojo
contigo por ser muy amiga del tarado ése.
-Pero jamás no golpeamos de
esa forma
-Es porque nosotras si
tenemos educación Sofía.-me contestó como si fuera algo muy obvio, tal y como
lo haría Liam.
-¿Y no te preguntó…? nada
olvídalo
-¿Por ti?, pues…me dijo que
había pensado mucho en lo que le comenté sobre ti y que se animaría a llevarse
bien contigo.-me dijo levantando las cejas insinuante y yo sólo sonreí.
Después de eso, Connie, ya de vuelta en casa, nos preparó algo de comer, ese día
comió toda la familia junta. Al día siguiente Frida insistía en que debía
ponerme más linda de lo normal, afinaba su guitarra y esperaba algo con real
interés, yo seguía preguntándome por qué, pero al oír que tocaron la puerta
bajé para atender sólo que Connie siempre iba un paso adelante, y al abrir la
puerta y ver a “nuestra visita” me quedé inmóvil.
-Buenas tardes ¿se encuentra
Frida?.-saludó Noel mientras le sonreía a Connie, era tan lindo cuando se
portaba tan cortés.
-Claro, si gustas pasar...-le
dijo Connie, cuando él entró intenté voltearme y huir pero no pude -Oh, sofí
¿por qué no llevas al amigo de Frida a la sala?.- propuso Connie, yo miré de
inmediato a Noel y él me miraba con expresión seria, si le decía que no sería
muy obvia, pero me pondría muy nerviosa si le decía que sí…vaya dilema; al
final de cuentas terminé por aceptar.
-Es por aquí.-me limité a
decirle mientras caminaba unos tres pasos más adelante que él ,sentía su mirada
casi perforando mi nuca.
Al llegar a la sala Frida
bajó y lo saludó como si fuera alguno de sus “entrañables” amigos.
-¡Hey!, Hola ¿Cómo estás
Noelie boy?.-saludó sonriente
-Bien, ¿y tú
choco?-“¿choco?, ¿la llamó choco?”, pensé de inmediato
-Mejir que nunca... ¿oh ya
saludaste a mi hermana?
-No aún no, siento ser tan…
mal educado.-contestó sonriente, entonces caminó hasta a mí y se detuvo lo más
cerca posible y me saludó. -Hola Sofía.-dijo mientras se inclinaba para besar mi
mejilla, un poco temeroso pero con mucha calidez al alejarse de mí, me miró por
un instante muy fijamente; en cuanto a mí, sentía cómo la piel iba recobrando
su calor y como la sangre subía hasta mis mejillas haciendo que se sonrojaran.
-Al parecer Sofí tiene
calor.-dijo Frida en forma burlona, yo no podía ni mandarle una mirada asesina
-¿Nos acompañarás mientras
tocamos?-preguntó Noel sin dejar de verme de esa forma tan…provocativa.
-Amm... bueno yo…
-Claro que lo hará, incluso
traerá su guitarra, por si no lo sabes ella me enseñó a tocar la guitarra.-contestó
de inmediato Frida y presumiéndome un poco.
-Bien, creo que será
entretenido.-contestó Noel, toda esa tarde nos la pasamos tocando guitarra,
ambos bromeaban, yo me sentía muy feliz pero nerviosa al tratar de no ser tan
obvia.
No sé si era mi imaginación, pero parecía que Noel sólo explicaba los
acordes para mí, a veces sentía que me miraba mucho más que a Frida, y la
verdad me agradó, pues tenía su atención.
-Iré por un poco de
limonada, ¿gustan?.-preguntó Frida mientras se levantaba del tapete, pues estábamos
sentados en el hall que estaba después del estudio de papá, con grandes
ventanas y la vista hacía el lugar más hermoso del jardín; una tarde más
hermosa no podía tener, cuarto bello, tarde acogedora y lo mejor de todo…tener
a Noel cerca y con toda su atención sobre mí, sin duda se lo tendría que
agradecer por siempre a Frida.
Al momento de estar ahí solos los dos, mientras
que Frida iba por la limonada, algo extraño pasó.
-Tienen una linda casa.-dijo
Noel mientras miraba el cuarto
-Gracias.-contesté cohibida
-tocas bien.-tal parecía que
quería mantener cierta conversación.
-Gracias, tú también… lo
haces, bien.
-Tú hermana tenía razón
sobre mis prejuicios hacia a ti.
-¿Cómo?, ah ¿te refieres al
“se creen la gran cosa”?.-pregunté imitando el tono que había utilizado esa
tarde, ambos reímos.
-Sí, a eso, la verdad es que
ahora que las conozco, y sobre todo que platico contigo yo… bueno.-era muy
extraño ver a alguno de los Gallagher titubear en sus palabras, jamás lo hacían
pues no era de ellos, yo sólo disfrutaba de su cara un poco avergonzada que
lucía muy tierna y linda..
Cada minuto frente a él,
minuto que me servía para enamorarme más
-Si no quieres decírmelo no
hay problema
-No, no es eso, sólo que, me
siento como un idiota, ya que me han… agradado.-dijo mientras sonreía y volvía
a mirarme
-Supongo que nos sentimos
igual, la verdad me has… han caído bien.-dije refiriéndome a él y su hermano
aunque casi me delataba
-Sí, sólo que parece ser que
a tu hermana no le simpatiza mi hermano.-dijo sonriente
-Sí, lo sé aunque a Liam
parece que sí le agrada y…mucho-insinué aunque él ya lo sabía
-Ya lo sé, me lo dijo hace
una semana o más, por eso mismo me golpeó, supongo que te lo ha contado.
-Sí me lo contó todo, a veces
me dan ganas de golpear así a Frida por no darse cuenta de lo que él
siente.-dije un poco molesta
-No la culpo, Liam se lo ha
ganado a pulso.-me contestó, entonces vino el silencio repentino, yo miraba
el tapete y por inercia lo miré, él me estaba mirando de una forma en la que
jamás me miraba, de igual forma me le quedé viendo y él me sonrió amablemente,
correspondí a ello, pero mi cuerpo temblaba y las ganas de besarlo crecían más
y más, entonces él bajó su mirada y parecía que pensaba algo, después habló.
-¿Esto de aquí es
sangre?.-preguntó mirando una parte del tapete en la que estaba casi encima, yo
me acerqué hasta donde él estaba para mirar
-¿Sangre?, ah no, es chocolate
de quién sabe cuándo, se le cayó a Frida y como puedes la muy sucia dejó así el tapete
de mamá.-le contesté y él sonrió, me recargué en el sillón junto a él sin darme
cuenta; él sentía incómodo uno de sus zapatos y lo acomodó, al moverse pasó
inconscientemente su brazo por encima de mis hombros, al volver a su posición
anterior me sintió entre su brazo y me miró de inmediato, yo pensé que me
desmayaría.
-Yo lo…lo siento no…
-No, no te preocupes no
hay…problema.-palabreamos un poco inhibidos, él bajó su brazo pero no se movió
de mi lado, incluso sentía cómo su brazo rozaba con el mío, no sé cómo no me
infarté ante tal cercanía. Entonces llegó Frida, pude ver su expresión
sorprendida pero no dijo nada ya que eso lo había planeado ella.
-Aquí tienen sus
limonadas.-dijo mientras se inclinaba con la charola donde las traía
-Gracias.-dijo Noel tomando
su vaso, al hacerlo se inclinó más hacia mí y sentí cómo puso su mano sobre la
mía, como si hubiera sido a propósito; pensé que al tener ya el vaso en su mano
quitaría la otra, pero no fue así.
-Gracias.-contesté sin
quitar la mano de Noel que estaba encima de la mía, ella tomó el suyo, pudo ver
como Noel tenía mi mano bajo la suya y se giró para sonreír, me daban ganas de
golpearla pero quería seguir sintiendo la el calor de la mano de Noel.
-Bueno, me gustaría seguir
con ustedes pero debo ir a casa.-dijo Noel levantándose, pronto lo seguiríamos
Frida y yo
-De acuerdo, me dio gusto
que vinieras y ver que te llevas mejor con mi hermana.-dijo Frida mientras
caminábamos a la puerta de entrada
-Si a mí también me da gusto
que nos llevemos mejor.-contestó Noel guiñándome el ojo, yo sonreí de nervios,
pero al parecer me salió una sonrisa natural, él se despidió de ambas y salió
de la casa.
Al cerrar la puerta Frida y
yo mirábamos por la ventana a Noel mientras se alejaba de la casa, entonces al
mirarnos ambas gritamos como locas.
-¡Noel vino, me besó, me
guiñó el ojo y dijo que le daba gusto que nos lleváramos bien!-le dije eufórica
-¡Sí! y además tuvo su mano
sobre la tuya y juro que fue a propósito.-me contestó ella, Connie nos vio en
forma burlona, Frida al notarlo le enseñó la lengua, Connie se limitó a reírse
de su reacción, de inmediato Frida me tomó de la mano y subimos corriendo hasta
mi cuarto, nos encerramos y nos tumbamos en la cama.

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